domingo, mayo 06, 2007

Ganó el nazi. ¿Qué hacemos ahora?

La viva imagen del mayordomo de la familia Adams

Ha ganado Sarkozy. No hace falta aguja de navegar cultos para darse cuenta de que este señor es el equivalente a Margaret Tatcher y Reagan en versión francesa. Que ahora tan tarde les lleguen los neocons prueba ese estancamiento historico que tanto “epata” a los gabachos. Hasta nosotros hemos tenido el nuestro ya, pero en versión cañí: feo, medio tonto y capillita. Si, hablo del tipo del bigote:

Dales caña, Nico, jeenjeeenjeeen

La izquierda europea ha perdido el norte más que el Betis, y mira que ya es decir. Segolene no era precisamente una bicoca, y ser mujer le hacia ganar muchos puntos y que se le tolerasen coqueteos con el centroderecha –vamos, la derecha decente, no el nazi de Sarko- que a un Jospin no le habría pasado ni su padre. Y no me refiero a dentro de Francia, hablo del país-aspirante-a-ser-Francia. No, Catalunya no, Ejpaña.

Desde tiempos de Luis XVI más o menos, a la izquierda y el progrerio ejpañoles, llamaranse Jovellanos, Azaña o ZetaPeta, Francia les ha molao un güevo. Como los gabachos nos filtraban todos los adelantos chupis que se les ocurrian alla por Europa mientras aquí ibamos casi siempre un paso por detrás, parecia que eran la leche en verso. Lo cierto es que los tipos han sido casi siempre unos chovinistas y unos racistas –eso de la Francia “multicultural” sólo lo aplican en la selección de furgol y poco mas-, y el deporte nacional es insultar a los segges infeggiogges, esto es: españoles, italianos, negratas, chinos, moros, etc. La mayoría de los franchutes quieren ser anglosajones pero no se atreven a admitirlo en voz alta, porque saben que son una mezcla entre bárbaros del norte y galorromanos y al final ni chicha ni limoná, y se tienen que inventar dinastías merovingias y pollas en vinagre. Nos han dado cosas buenas, como el fuagrás, Alejandro Dumas, Flaubert, Truffaut, Asterix y Obelix, Zidane, Emmanuelle Bearn, Laetitia Casta… pero no mucho más que el resto de ese continente llamado Europa que se construyó a base de pelearse contra nosotros –y contra Turquía, pero eso es otra cuestión.

Son humanos, tenerlos de referencia es una soberana gilipollez porque llevan en estado de schock desde que palmo Sartre, y el mayo del 68 a lo mejor si que fue para tanto, pero entonces mi madre tenía 6 años. O lo reeditan o ya no les vale. Dijeron qu
e no a la Constitución Europea no porque esten en contra de “la Europa de los mercaderes”, sino por puro miedo al “fontanero polaco”, igual que los holandeses. La globalización los ha pillado a contrapie y de repente los inmigrantes ya no son sólo esos simpáticos latinos vociferantes, sino una piara de negros, moros y eslavos, y eso no, pog favog, que asco, que pgomiscuidad. Estamos demasiado acostumbrados a tenerlos por ejemplos de modernidad y se están volviendo unos fachas de cojones sin que nos demos cuenta.

Lo mejor de Francia

La izquierda en Europa está en plena crisis existencial. En Gran Bretaña la representa Tony Blair, y si solo de pensarlo no les da un ataque de risa o de llanto, explíquenmelo, que no lo entiendo. En Alemania se los han comido Merkel y compañía, y ellos tan contentos. En Italia… bueno, dejemos Italia. En Holanda, Bélgica y etc… las mariconas se han encontrado con que esto de ser progre e integrador y tal y tal... exige esfuerzo, y de repente todo quisqui vota a los populistas más tocapelotas que haya a mano. Suecia parece que mantiene el tipo, como siempre, pero a su manera, que desde Bernardotte han vivido como aparte. Aquí en Iberia, tenemos a José Sócrates y ZetaPeta, que han ganado los dos por falta de competencia y parece que están animados. A nosotros todavía nos queda trabajo que hacer: casar homosexuales, despenalizar el aborto, cortar cabezas de reyes, esas cosas… Aunque más de uno se crea muy chulito y muy moderno y cuando va de guiri a Marruecos, Turquía o algún sitio asín que este por Asia, llega en plan, “hay, estos pobres, que viven en el retraso”. Que no es por nada, pero es triste, amigos. Nos hemos vuelto como los putos guiris, y estamos tan contentos.

España, la onceava potencia mundiás

En América Latina tienen las cositas un poco más claras y menos complejos, lo que pasa es que uno no se atreve a fiarse, porque los yanquis son como son porque tuvieron a los ingleses de potencia colonial, y esta gente nos han tenido a nosotros, que somos unos chuflas. Y quien tenga oidos, que oiga.

Para empezar Fidel da igual que sea comunista o soldado de Cristo, si no hay democracia no hay postre. Las maneras de Chavez son mas que preocupantes, pese a que la mayoría ya nos lleguen exageradas por parte de la prensa pseudoprogre. Correas… tsk. Al de Nicaragua ni se por donde va ni de donde viene. Kirschner y Bachelet me parecen demasiado “europeos”, vamos, la misma mierda. El único que me mola es Evo Morales, al que se la suda el que dirán que da gusto. El nacionalismo, aunque sea de izquierdas, no me suele atraer en exceso, pero por alguna parte hay que empezar. Lo que tiene Morales es que es sencillo sin dejar de ser complejo, que sabe lo que quiere y que no toma grandes decisiones por provocar, a diferencia de Chávez, al que se le va la fuerza por la boca y le encantan los numeritos, teniendo la mala costumbre de no pensar antes de actuar. De Lula tengo que decir que ole sus cojones por lo de las farmacéuticas; y hasta que se me pase el entusiasmo me niego a entrar en polémicas sobre si vendió su alma al diablo. Me encantaría que fuesen el invitado inesperado y que la próxima potencia mundial saliese de América del Sur en lugar de China o el mundo musulmán, que ya tuvieron su turno y la cagaron tanto o más como la hemos cagado los europeos (los yanquis son europeos inmigrados). Que mucho relativismo cultural, pero aquí libre de pecado no hay nadie, así que guardémonos las piedrecitas, o al que tenga ganas de lapidar se las metemos por donde no le da el sol.

Oé, Oé, Oé, Oé…

Concluyendo. Hay que ir espabilando. Porque a los fachas, lleven esvástica, corbata o turbante, lo que les encanta es simplificar el mundo a “o conmigo o contra mi”, y sobre todo usarnos a los demás como carne de cañón en sus concursos de “a ver quien es el más hijo de puta”. Ahora mismo tenemos dos izquierdas, las dos igual de palurdas y acomplejadas de la vida. Una, la ofisiá, que se la coge con el proverbial papel de fumar y le pondría un petardo a su abuela por un voto, convencida de que eso del socialismo debia ser cosa de chavales y que la caída de la URSS lo deslegitimo. La otra, la que es "reberde porque er mundo la ha hecho asín", no sabría que hacer si tuviese el poder siquiera cerca de las manos, no sabe si es democrática o no y lo critica todo pegando cornadas a diestro y siniestro como un becerro loco. Va de guay, de ser el reducto de los irreductibles, pero para ganar poder de convocatoria se dedica a aglutinar, porque sí, a cualquiera que impugne el sistema, desde neonazis de los de verdad, que apalean y violan gente, hasta pseudofanatiquillos de ideologias tontorronas varias a los que nadie daba vela en el entierro. No señores, no. Al marxismo hay que darle un lavadito de cara, pero la caída de la URSS, el “socialismo real” o como lo quieran llamar los fariseos y apóstoles de vía estrecha, no demuestra nada. Fue el fracaso del imperialismo versión Stalin, no del marxismo. Y ya que estamos, Trotsky tuvo suerte de perder, pero sólo quería ser califa en lugar del califa.

El camarada Napoleón nos come un cojón a mi y a la Hermandad

Desde luego no es un servidor el que puede encargarse, pero para mí que hay que rebobinar un poco. En su momento se montó el pifostio del maoísmo, el trotskismo, el leninismo, la madre que lo parió… ¡todos unos disidentes! Lo dice hasta el tato, pero es evidente que hay que montarse un marxismo-pollardonismo adaptado a la globalización. No en plan chupiguay, montando reuniones de enemigos de EEUU. Eso del enemigo de mi enemigo es una soberana gilipollez, porque acabas ajuntándote con gente de dudosa catadura, como nacionalistas descafeinados que confunden las churras con las merinas y gente que le mola la religion y mariconadas similares. Aquí internacionalismo, colega. Cada uno con su raza, su religión y su polla en vinagre, pero los derechos son de las personas, no de los grupos. Rechazar las cosas buenas del liberalismo porque sí, cuando el marxismo nace de la Revolución Francesa tanto como éste, es una tontería. Los grandes relatos no mueres solos, nosotros los matamos y los resucitamos. Contagiar el socialismo de gilipolleces demuestra que somos gilipollas.

Ecologismo. Vale. Multiculturalismo. Vale, pero sin tocar las narices. Relativismo cultural… Oiga amigo, eso del relativismo aplicado a las ciencias sociales surgió gracias a análisis marxistas realizados desde el lado occidental del telón de acero, y no era tan moñas como la aplicación que le están dando ahora. Nacionalismos… pues no, oiga, no, eso es una gilipollez. Religiones… mientras se la deje usted en casa y no se dedique a dar la paliza, puede colar. Pero sin pasarse, que lo vigilamos como halcones, capillita/dalailama/curaconturbante. Señalar los defectos al personal se le da de putísima madre, presentar alternativas… je, jugar a francotirador yo también sé, primo, igual que decir que todos somos idiotas por no votarle a usted...

Esperen, voy a detenerme un instante. Quizás piensan que estoy hablando de éste señor:

Tengo personalidad propia, en serio

Pues no, éste señor es un ¡disidente! que se dedica a correr como un pollo sin cabeza, al que le gusta más jugar al alternativo que a un tonto un palote y con un talento innato para meterse en camisas de once varas.

Tampoco es que regresando al marxismo clásico se vaya a ninguna parte. Hay que montárselo rollo Lenin. Él quería una revolución socialista en Rusia, pero el marxismo decía que para eso hace falta pasar primero por el capitalismo, y su país estaba en la Edad Media entoavía, cual una Arabia Saudí cualquiera, aunque sin latigazos. Bueno, sí, con latigazos. Para hacer la revolución hacen falta obreros, y en Rusia lo que había era campesinos. Asi que cogió y s
e puso a escribir un huevo de librios diciendo que no, que los campesinos son también sujetos revolucionarios. Lo que quiere decir: usare lo que tenga a mano, pero yo, lo que es la Revolución, montarla la monto. Asi salga el sol por Antequera (o, en su caso, Sebastopol, me imagino). Traducido a ahora mismo debe venir a significar que con el turbocapitalismo y el tercer sector y la sociedad de la información y eso, algún filosofo/economista listillo debería estar ideando el marxismo-listillismo, diciendo que la clase media también es sujeto revolucionario. Ugh, que chungo. Acabo de caer. El socialismo para la clase media lo invento Mussolini.

Yo soy así, un tipo sencillo

Ejem, lo que iba diciendo. El capitalismo liberal y tal y tal se ha montado una serie de organismos internacionales que todo el mundo está de acuerdo en que se los pasa por los cojones. Pero, eh, están de acuerdo en que esos, precisamente esos organismos internacionales son los que hay que pasarse por los cojones. No sé si me explico.

Llevo un par de páginas de word divagando -y escribo primero en word porque... me sale de los cojones- y ya no sé ni lo que digo. Por acabar de forma mínimamente decente, diré que si, que vale, esto es un puñetero blog de un puñetero payaso, lo que he escrito ni me he molestado en fundamentarlo y esta de aquella manera..., pero el blog lo tengo para soltar paranoias y desahogarme y llevo mucho tiempo dándole vueltas a esto. Soy ridiculo, pero vosotros me estais leyendo, feos, y habeis llegado hasta aqui.

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